Krummer Weg
Despierto cuando un anciano pregunta cómo llegar a la estación de trenes de Severinstr.
Un barredor comienza su tarea con las hojas del otoño.
Veo entonces
cómo el vapor asciende en hebras desde el áspero pedregullo de la Elzstr.;
la hierba apenas tiembla cuando el sol espía detrás de la aguja de la iglesia San Bruno pero vibra violenta tras el paso del tranvía a Sülzgürtel.
Oigo
al puente del norte multiplicar el viento y las voces
pero vestir de súbita muerte a los ecos en el espejo del Volksgarten;
Me pregunto
si los relojes señalan horas distintas en cada esquina del Beethovenpark y si los quejidos del agua repiten súplicas de condenados.
Siento
que el frío cala cuando la luna se embriaga,
cuando la madera se tuerce.
Siempre un espacio permanece vacío;
tu fantasma desaparece am Ende dem krummer Weg.

¡Gracias Guillermo!
Si querés te mando una versión que está un poco mejor, ya que esta tiene cierto bordecillo amarillo que no es parte del original, sino del proceso.
La seguimos! cuando gustes!
Abrazo
Julia
“Siento
que el frío cala cuando la luna se embriaga”…
Me abrió una brisa, de esa que sienten los extrajeros en otro país.
Me gustó esa imagen, es bueno leerte.
Un Beso
Paulina