Krummer Weg
Despierto cuando un anciano pregunta cómo llegar a la estación de trenes de Severinstr.
Un barredor comienza su tarea con las hojas del otoño.
Veo entonces
cómo el vapor asciende en hebras desde el áspero pedregullo de la Elzstr.;
la hierba apenas tiembla cuando el sol espía detrás de la aguja de la iglesia San Bruno pero vibra violenta tras el paso del tranvía a Sülzgürtel.
Oigo
al puente del norte multiplicar el viento y las voces
pero vestir de súbita muerte a los ecos en el espejo del Volksgarten;
Me pregunto
si los relojes señalan horas distintas en cada esquina del Beethovenpark y si los quejidos del agua repiten súplicas de condenados.
Siento
que el frío cala cuando la luna se embriaga,
cuando la madera se tuerce.
Siempre un espacio permanece vacío;
tu fantasma desaparece am Ende dem krummer Weg.

